miércoles, 12 de octubre de 2011

Suprematismo


Cuadrado negro sobre fondo blanco, (1913), Kasimir Malevich.



No más "me encuentro desgraciada

y perpetuamente sola"

de tenerte mirándote por

horas

y horas

esas manos tiesas que de repente

se me asoman en una imagen

proyectada

de la memoria

a la ausencia

tautológica:

blanco sobre

blanco.

Malevich,

Kazimir

como un camino

o un precipicio

el inicio del desamor

y la repetición

de la repetición

de mi repetición

de buscarle la vuelta

al destino

para que quede un relleno

de tan sólo un olvido

con olor a viejo

encontrarme haciéndolo una vez más,

otra vez encontrarme diciéndolo: “esta vez y nada más”

pensar, “ya es suficiente, listo, te olvido”

y querer decirte “hola”

pensar en el sacrificio de renegarme o denegarme

o denegarte o no tenerte

de ninguna forma

qué me importa si me dice algo el hecho

de que haya decidido por mi cuenta

cortarte en pedacitos para hacerte entrar

en una tumba más pequeña

si el esfuerzo (minimizar)

el esfuerzo

(ver rojo sobre negro - Kazimir- )

y no alterarme

ni una fibra.

¡Alterarlas todas!

¡Alterarlas a todas!

¡A todas y cada una de mis rimas!

¡Retorcer el verso!

Predecir la estrofa

"se me quiebra el corazón"

borrar

un maldito baboso chorreante poema de amor

cuando debería buscar, en cambio,

la forma

de que el buen recuerdo

(rojo sobre blanco)

se convierta

en una nebulosa,

(mi aparato restrictivo del deseo)

y empezar de una vez

a escribir en prosa.

Escribir un poema.

¿estoy?

Lo hago, dispongo las voces para afuera.

Concilio tu imagen

con mi natural sacrificio:

escribir estas palabras en negro

sobre lo blanco de una hoja.

2 comentarios:

Juani dijo...

si no me equivoco, Blanco sobre blanco representaba la perfección máxima a la cual se podía acceder...
tal vez es tiempo de no complicarse tanto y vivir como indicaban los franceses, "laissez faire, laissez passer"

C C RIDER dijo...

Ahora bien, "negro sobre blanco" era la definitiva por matar el establishment que no es otra cosa que el maldito sacrificio. También fue el vaticinio de la "revolución". Bonito poema, un saludo Flor.